El 12 de septiembre arrancamos una nueva edición del curso de certificación PL-300 de Microsoft Power BI en NamasData . Y créeme: cuando digo que fue una clase potente, no exagero.
No hablamos de “conectar un Excel”, hablamos de poner los cimientos de un proceso exigente que marcará la diferencia en la carrera de quienes se han unido a esta aventura. Porque una cosa es aprender Power BI, y otra muy distinta es prepararse para superar un examen oficial que Microsoft ha diseñado para filtrar a los mejores.
El inicio: motivación antes que fórmulas
Lo primero que les dije fue claro: este curso es exigente. Y eso es bueno. Si el examen fuera fácil, no valdría nada en el mercado.
Para ilustrarlo, compartí un truco sencillo pero poderoso: imprimir el certificado, tachar el nombre y escribir el propio encima. Colgarlo en la pared, verlo cada día. Porque la motivación se desgasta. Y cuando el trabajo, la familia o el cansancio aprieten, ese recordatorio visual puede ser el empujón que marque la diferencia.
No es un adorno, es un compromiso. Aquí no basta con venir a clase: hay que mantenerse firme durante semanas. Y mi papel como formador no es solo enseñar DAX o Power Query. Mi papel es mantener la moral alta y llevarlos hasta el día del examen con la energía intacta.
El valor de la comunidad y las reglas claras
Un punto que sorprende a muchos el primer día es que hable de algo tan “logístico” como los canales de comunicación. Pero lo hago porque es crucial.
En el pasado recibíamos dudas por todas partes: WhatsApp, LinkedIn, Telegram, emails… ¿El resultado? Confusión, retrasos, respuestas duplicadas.
Ahora la regla es simple:
– Incidencias técnicas → correo oficial.
– Dudas de contenido → comunidad online.
¿Por qué? Porque cuando una pregunta se formula en público, su respuesta ayuda a todos. Y yo me esfuerzo mucho en esas respuestas: grabo vídeos, doy contexto, explico con detalle. Ese esfuerzo no puede quedarse en un buzón privado.
Este detalle, que parece menor, transmite un mensaje clave: el aprendizaje no es individual, es colectivo. Quien participa, multiplica.
La metodología: mirar, anotar, practicar
Otra aclaración importante: las clases en directo no son un tutorial paso a paso. No paro cada minuto para que todo el grupo copie lo que hago. Sería imposible avanzar.
Mi enfoque es otro: yo muestro las técnicas, destaco lo esencial para el examen y marco los “apúntalo”. Los alumnos toman notas y luego, con la grabación y los archivos de práctica, lo repiten a su ritmo.
Eso exige disciplina, pero es la única forma de cubrir un temario tan amplio en pocas semanas. Y los resultados lo demuestran: quienes siguen este método, aprueban.
Primeras trampas del examen: pensar bajo presión
En esta primera sesión ya lanzamos preguntas tipo test.
No porque esperaras a la clase 10 para practicarlas, sino porque desde el minuto uno hay que entrenar la mente.
Un ejemplo:
¿Qué modo de almacenamiento reduce el tamaño del modelo en Power BI?
La respuesta es DirectQuery. Pero lo importante no es memorizarla, sino entender la lógica: si no traes los datos al archivo, tu modelo no engorda.
Estas preguntas tienen trampa: a veces hay más de una respuesta correcta, y debes elegir la mejor. Aprender a leer rápido, detectar matices y decidir bajo presión es tan importante como saber hacer un gráfico.
Conexiones con Excel: lo básico que tumba a muchos
El bloque práctico comenzó con algo que todos creen dominar: conectar Excel a Power BI.
Pero aquí salió la primera lección real: siempre conecta a tablas, no a hojas completas.
Una hoja puede traer celdas vacías, comentarios o basura que distorsiona el modelo. Una tabla es limpia y precisa. Este detalle, que parece trivial, ha tumbado a más de un candidato en el examen.
Varias hojas, varios errores
Luego pasamos a los archivos con múltiples pestañas. Y aquí aparece un clásico del examen en español: la confusión entre combinar y anexar consultas.
En inglés no hay lío. En español, “anexar” aparece dentro del menú “Combinar”. Resultado: muchos caen en la trampa y eligen mal.
Por eso insisto: no basta con saber Power Query, hay que conocer cómo formulan las preguntas y cómo intentan confundirte.
Carpeta con varios Excel: el escenario real
El siguiente paso fue conectar con una carpeta llena de archivos.
Este es el día a día en muchas empresas: informes mensuales, registros diarios, exportaciones periódicas. Aquí es donde Power BI se convierte en un salvavidas.
Mostré cómo consolidar todos esos archivos en un solo modelo y, de paso, cómo acceder a los metadatos de los archivos desde la columna de atributos: tamaño, fechas, duplicados… información clave que incluso puede servir para auditorías.
Esto no es teoría: es la vida real. Y en el examen, si no conoces esta columna, puedes perder puntos valiosos.
Cuando las hojas cambian de nombre: posiciones en lugar de etiquetas
Otro reto habitual: las hojas no siempre se llaman igual. Enero, febrero, marzo… y tu modelo se rompe porque Power Query buscaba un nombre exacto.
La solución es usar posiciones en lugar de nombres. Es un truco avanzado que no suele caer en el examen, pero que en la vida real marca la diferencia entre un informe que se rompe cada mes y uno que funciona siempre.
El eterno problema: CSV y configuración regional
Para cerrar, un aviso que nadie debe pasar por alto: los CSV no son universales.
Un 01/05 puede ser 1 de mayo o 5 de enero. Un 1.000 puede ser mil o uno.
Depende de la configuración regional. Y si no lo detectas a tiempo, tu análisis se convierte en un caos.
Por eso, en este curso priorizamos Excel frente a CSV: reduce problemas y permite avanzar más rápido. Pero la lección está clara: no subestimes las configuraciones regionales, porque pueden hundir un examen y, peor aún, un proyecto real en la empresa.
Conclusión: un arranque a la altura del reto
Dos horas intensas, y solo rascamos la superficie de lo que veremos en el curso.
Pero en cada detalle, en cada truco y en cada advertencia había una idea de fondo: la certificación PL-300 no se trata de saber usar Power BI, sino de demostrar que puedes pensar, decidir y resolver como un analista profesional.
El 12 de septiembre no dimos una clase sobre Excels. Dimos un paso gigante hacia la certificación. Y lo hicimos con lo que realmente importa: – La motivación para no rendirse. – La comunidad para aprender juntos. – La metodología para avanzar con eficacia. – Las trampas del examen al descubierto desde el principio.
Si alguna vez te has planteado certificarte, recuerda esto: el camino empieza mucho antes de abrir Power BI. Empieza con la mentalidad, la estrategia y la decisión de ir a por todas.
Y eso fue exactamente lo que vivimos el 12/09/2025.




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